
-Que sí, Paquito. Me lo ha dicho er Kunta que conoce al pare: en el cuarto B del bloque tercero. Tranquilo, que vas a triunfar. Que yo de esto entiendo. A vé, te voy a dictar la carta. Apunta:
“Para la tía más guapa de Fuente Amarga City. Niña, es que te veo pasá y se me sube la bilirrubina, que te veo subí por las escalera con esa fardita que te pone y esa melena rizá… Me se caen los pelo del sombrajo, Pepi de mis entretela, es que no puedo más”
-Cani, ¿qué dise? pero si yo no hablo así, quillo.
-Pero Paquito, ¿qué habla tú, ni ná? ¿Tú qué habla? Que se te va toa la parla con los juegos de la guein boy y con las matemáticas, quillo… ¿Que le va a desí tú a esa niña? Porque mira lo que tú querías ponerle… ¿Eso qué mariconadas son, chiquillo?

-Que no, Cani, que no, que a mí me da mucha vergüenza, que yo me quedo en blanco y no sé que decirle. Mejó, vamo a dejarlo… Si se va a cachondeá de mí…
-Anda, anda… Calla y sigue copiando:
“Dirás que te extraña esta carta, pero yo sé que la estabas esperando. Que me he dao cuenta, mujé, que no soy tonto. Que cuando yo paso y tú estás con la Paqui charlando en el patio de los naranjos amarguillos, yo te miro a ti y tú me miras a mí, y tú me pone esa sonrisilla que pones tú. Y entonse yo escucho a la Paqui que te dise mu bajito: “Ahí está el niño ese que te está mirando otra vé” Y entonse tú mirá p’abajo y te pone colorá, y dises “a mí no, a mí no, anda ya…” No te

-Pero, Cani, si eso no ha pasao nunca…
-No te habrá pasao a ti… Pero tú no sabe de la misa ni la media, retaco… Que tiene siempre la cabeza en las ecuacione.
-Cani, ¿qué estás insinuando? Pero si tú ere un pureta… ¿Cómo se va a fijá en ti?
-Vale, vale, Leonardo di Caprio. Escucha, que ya farta poco… “Desde que éramos chico yo ya te tenía echao el ojo. Desde que estábamo en los parvulito. El primer día. Me acuerdo que tú estabas llorando porque el saborío del Ramiro te había quitao la plastilina. Y yo te escuche y me fui para él, y al final… te empresté la mía. Y entonces tú te arremangaste las lágrima, y te empezaste a reír, y yo por primera vé te vi esa boca y esos dientes, esos ojos azules brillante y esa melena. Que tú dirá qué es tontería, pero te juro que fue desde entonse, desde ese momento que me quedé prendaíto. Así me tienes, hasta las entraña. Esta tarde a las seis nos vemos en el patio. Ven sola… Un beso… Tu admirador secreto, er Cani, digo… er Paquito”
-¿Admirador secreto? Tú qué quiere que se cachondee de mí pa to la vida, ¿no? ¿Y qué está disiendo de la plastilina? Anda, qué imaginación, Cani. Te lo está inventando tó…
-Tó no, Paquito, tó no. Tó esto es verídico. Fruto de mi experiensia vital. Anda, anda, ya me lo agradeserás y no sea más jivia. Con esto, una caja de bombones del carrefú y un ramo de rosas de ahí del arriate…
-Anda Cani, mejor vamos a dejarlo. Que eres más antiguo que los ladrillo de la iglesia del Carmen…

-Tú sigue, sigue así, Paquito, que al finá, de tanto darle a escondías a aquello en el cuarto baño ya sabes lo que pasa, ¿no? Que te queas ciego… y luego no ves cómo son las cosas…
-Así estás tú, Cani, así estás tú…
Foticos:
Sayonara Setsubou Sensei http://blog.seiha.org/images/szsova1/szsova1_9.jpg
Más deliciosas chorradas de San Valentín:
5 comentarios:
Quillo!!, peaso relato gadita que ta salio!!.
José María
Qué gracioso y que manera de quitarle el empalago a este día, así da gusto celebrar los valentines.
En Chiclana presencié conversaciones como esas, justo antes de que entraran en clase..
Felices momentos
Saludos.
Jajajaja, ma'ncantao tú! Que verborrea la de ese Cani. Le voy a tener que encargar mis cartas. ¿Me lo prestas?
Uisssss que lastimica er cani, el si esta enamorao hasta las trancas...
Besitosssssssssssssss
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