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viernes, 28 de junio de 2013

La Cuerda del Equilibrista

(clica en la imagen para ver un vídeo)

No bastaron los pescozones en el cuello ni la voz de tijera de sus padres para cortar aquella pasión que le tamborileaba en el pecho, que le bailaba en la melena, aquel gorgoteo de aviones que le invitaba a descalzarse en las aceras y caminar con un pie tras otro por el bordillo. Su madre, que era la adivina de la caducidad del tiempo, antes que eso prefería verle de tragafuegos o de ilusionista. Su padre, un ilustre malabarista de burbujas, amenazó con quitarle su puesto en el circo si seguía empeñado en aquella idea de tan baja ralea. Pensó hacerse domador de gatos filósofos como algunos de sus compañeros del colegio. O ingeniero de sueños imposibles como uno de sus mejores amigos. O tal vez, entrenador de pelícanos poetas como aquel maestro que le enseñó a confiar en su corazón. A la vez que crecía, cambió las primeras escaramuzas en bordillos por los pasamanos o las verjas. ¡Si es que no puedes tener los pies en el suelo como las gentes de bien! repetía su madre. ¡Si es que te salen pájaros en la cabeza! ¿Y estos pelos qué son? insistía su padre. Hasta que un día, al fin, se animó a caminar por el tendedero que iba de la ventana de su casa a la de su vecina, una jovencita que por las mañanas hacía de mujer balín de plomillo y por las tardes estudiaba la magia de las palabras voladoras. Al subirse, los pies le chisporroteaban de miedo, se trastabilló muchas veces, se cayó más de mil y más de dos mil pensó no volver a subirse. Pero fue cogiéndole el truco, y caminó y caminó por la cuerda. Su número acabó gustando a las gentes del circo y sus padres acabaron aceptando a regañadientes que su hijo se dedicara a la imprudente y poco respetada profesión de equilibrista de cuerdas flojas.

El joven creció y creció y se convirtió en uno más de la gran compañía. En las alturas conoció algunos amigos que se paraban a hablar con él: un capitán de barcos a la deriva, un trapecista que se colgaba en notas musicales, una gitana vieja que volaba en un sol de luciérnagas trompetistas, un títere que viajaba en nube y que se había escapado del marionetista a costa de perder las manos. De lejos vislumbraba maravillosos mundos, islas distantes que flotaban en el aire. ¿Qué maravillas existían allí? Deseaba tener algún medio para poder visitarlas. De vez en cuando encontraba tesoros que habían caído en la cuerda: una orquesta de flores de corbata, una tarta de fresas volcánicas y hasta un nudo de sueños sin deshacer.  Un día, después de terminar una función más agotadora que de costumbre, se dio cuenta de que le habían crecido unas pequeñas alas en los pies y en las manos. ¿Acaso sus tobillos y sus muñecas se habían descascarillado como huevos de codorniz y habían revelado lo que realmente había en su interior? Una certeza le asaltó. Le tembló todo el cuerpo, pero supo que los buenos momentos le acompañaban, que por fin podría conocer esos nuevos y fascinantes mundos, y que siempre podría bajar a visitar a su familia y amigos. Sacó las tijeras de inaugurar alegrías, guardó todos sus tesoros en la mochila, respiró tres veces, miro arriba y abajo y después sólo adelante... Y entonces cortó la cuerda y se abalanzó a emborracharse de azul, a abrazar a las nubes y a bañarse de soles. Se embadurnó de las selvas de fuego verde, se fascinó con las canciones de los piratas del viento, conoció a las musas de los ríos del futuro, tocó el saxofón con los camaleones salvajes, se enfrentó al ejército de seda de los gusanos nostálgicos, brindó por la vida con los bandidos de la esperanza. Ahora se explicaba por qué nunca había tenido los pies en la tierra, por qué siempre le anidaban pájaros en la cabeza. Los años de equilibrista le habían enseñado a desoír al vértigo y a no tener miedo a descubrir cosas nuevas y misteriosas en las alturas. Aquel día, cuando cortó la cuerda, descubrió que tenía alas y que lo que siempre había querido era volar...


4 años, 7 meses, 22 días, 390 entradas y muchas aventuras después, hoy el Equilibrista llega al otro cabo, al otro extremo de la cuerda. Hoy este blog termina su andadura. Es una decisión que tomé hace algunos meses con ciertas reservas, pero desde entonces hasta hoy una serie de indicios, de coincidencias de la vida, me han hecho confirmarme en que podía ser este el momento de dar este paso. No habrá más entradas, pero La Cuerda no se corta, seguirá colgada con todas sus pinzas para que podáis subiros a ella siempre que queráis y recordar las aventuras que nos han sucedido hasta aquí. Todo lo que ha surgido en este blog va a permanecer de alguna manera, no voy a arrojar nada a la basura. Iniciativas que empezaron aquí las retomaré en otros lugares, pero será cuando se abran nuevos círculos. La puerta no la cierro, la dejo encajada. Ni que decir tiene que toda la experiencia que llevo hasta aquí me la quedo en la mochila. Y tranquilos, que no voy a dejar de escribir. Simplemente necesito cambiarme de traje, dejar de ser Equilibrista para ser otra cosa. El qué, no lo sé, ya lo iré descubriendo. Va a ser difícil porque este blog es parte de mi vida y se ha convertido en algo importante. Pero sé que es el momento de ponerme a prueba y atreverme a hacer cosas nuevas, a visitar nuevos caminos y universos. Inciertos. misteriosos e inseguros, pero nuevos, deslumbrantes y apasionantes. Gracias a tod@s por darme vuestro continuo apoyo, por animarme, por jalearme, por secarme las lágrimas, por enseñarme tanto. Nos seguimos viendo, batid bien vuestras alas porque sopla muy fuerte el viento y trae arena a los ojos, pero sobre todo volad sin miedo porque hay muchos mundos por descubrir. 

Un abrazo, amig@s
Deivid

miércoles, 26 de junio de 2013

Hay que hacer muchas cosas todavía


 Hay que hacer muchas cosas todavía
Tomar el desayuno y cambiar el futuro
hacer la cama y limpiar los sueños
barrer migas de pan y beber lágrimas rotas
accionar el mecanismo que hace temblar al universo
inventar un artilugio para soñar despierto

 Hay que hacer muchas cosas
aprender todo lo nuevo que traigan las palabras
abrir puertas oxidadas en el barrio de los sueños
quedarse traspuesto mirando el campo
y abrazar a los árboles con garganta de pájaro
para oír su susurro trepando en las entrañas

 ¡Hay que hacer muchas cosas!
desvirgar el tiempo para crear el infinito
abandonarse al vértigo de los hilos de la tarde
recoger las moras del árbol del olvido
encerrar a los poetas en jaulas de agua
convertir en pergaminos la lengua de los gatos
vaciar el pozo ciego que nos inunda el rostro

y

cerrar un círculo para abrir otros
 

viernes, 21 de junio de 2013

A las 12 como siempre

¿Te acuerdas cuando los sueños eran de plastilina y le acariciábamos la tripa a las estrellas?
¿Cuando pisábamos la tierra con los pies descalzos y hacíamos películas de plástico y arena?
¿Cuando el barrio era el estanque del tiempo, el laberinto de los monstruos perdidos?
¿Cuando la muerte corría en pantalones cortos por el filo de la acera pero no nos dejaban mirarla?
¿Cuando valía la pena pagar un castigo por una bolsa de caramelos?

Hoy es distinto.
Las fronteras encogieron y se abrieron otras nuevas.
Los permisos son de papel y no de lágrimas.
La vida aceleró.
Y tú un día te perdiste.

Hoy paseo por el barrio
      miro a mi lado,
                y no estás
y me embarga la soledad aquella de los domingos fríos
aquella que era como una rosa muerta en un portal
como una sábana de escombros
como una columna con mellas de carbón

Hoy el barrio es el cadáver del paraíso,
y los recuerdos crujen como hojarasca al pisarlos

Un día te perdiste.
O nos perdimos los dos
Cada uno por su lado
Y nunca supimos bien por qué

Y ya no había sábados por la mañana, ni confidencias de verano, ni música en naves espaciales, ni fútbol en islas perdidas, ni juegos en ciudades amarillas

Quizás la borrachera de la infancia nos agrió con una resaca de rencores
Quizás no vimos la esquirla en la manzana


Algo se había derrumbado y con los pedazos, construí la carcasa de un amigo de cuerda. Su mecanismo nunca fallaría. Siempre a mi lado, siempre riendo. Y le fui añadiendo piezas de otros

De los que me ayudaron a limpiarme el fango con la lengua
De los que me inyectaron poesía en vena cuando tenía el alma seca
De los que no esperé pero quisieron descubrirme
De los que me besaron con la boca del aire
De los que no me olvidan aunque desnude mis miserias
De los que aparecen en mis sueños porque me echan de menos
De los que busqué en el callejón de los corazones vacíos

De todos a los que tengo que dar las gracias

Pero el amigo perfecto nunca estaba completo. Y lo enterré en el cementerio de los secretos, con las canicas y el mapa del tesoro.

Nos perdimos
           y ya ni me acuerdo qué día fue, ni qué pasó
                               Pero a estas alturas, ¿qué más da?

Porque tú tienes mucha culpa de que los recuerdos todavía huelan a canela
sean pergaminos de leche en el baúl del futuro
se desaten en un abrazo de chispas dulces

Sólo quiero que sepas, que un día haré las maletas y cogeré un avión para ir a verte
Buscaré tu dirección y apareceré sin avisar, a las doce como siempre
Iré con la bolsa de los muñecos y dos chocolatinas

Y volveremos a robarle al mundo una mirada de juguete.

miércoles, 12 de junio de 2013

Aquelarre

Espejo de Venus, Mermasangre
Cola de ardilla
Hombre ahorcado, Escardalanas
Leche de gallina
Cojín de monja, Rompepiedras
Siete sangrías
Flor de la viuda, Matagallo
Abeja amarilla

¡Polipui! ¡Polipui!

Ajo negro
Sanguino, Tejo
Oreja de burro
Lengua de ciervo
Sonajas, Candiles
Lágrimas de la Virgen
Pamplinas, Verbenas
Ajo rosado
Patita de burro
Jacinto estrellado

¡Polipui! ¡Polipui!

Piojera, Hediondo, Collejas
Monja, Quejigo, Rascavieja
Piorno
Piorno de crucecitas
Retama loca, Helecho macho
Cornicabra
Y Jacinto bastardo

(nombres de plantas vistos en varios carteles identificativos en el Jardín Botánico de El Bosque, Cádiz)

lunes, 10 de junio de 2013

Manual del sepulturero, Capítulo 33 y 1/3: Aplanamientos, abultamientos y levantamientos de tierra

Una vez efectuada la sepultura del cadáver o féretro y rellenado el hoyo con abundante tierra, debe usted proceder al correcto aplanamiento de la superficie, una operación primordial para obtener una estética pulcra, armónica y deleitosa en el camposanto. Asimismo usted debe velar por el futuro mantenimiento de esa superficie y actuar en el caso de repentinos abultamientos, movimientos telúricos, y otros indeseados levantamientos de tierra por causas procedentes del exterior o el interior de la fosa.

1- APLANAMIENTO DE LA SEPULTURA

Las paladas de arena arrojadas con rudeza dejarán la sepultura con un aspecto tosco, asimétrico y lleno de bultos que usted debe encargarse de pulir y aplanar con mimo y fruición. En el kit de utensilios del sepulturero marca ACME, encontrará usted una serie de palas de jardinería con las que obtendrá la precisión necesaria para esta labor. Con la pala de punta cuadrada debe usted eliminar los restos de los bordes. Por el centro utilice la pala de punta redonda para quitar la arena y las piedras sobrantes. Una vez realizado este proceso, recuerde rastrillar bien la tierra y después alisar con la pala de zapa ayudándose de su mano. En el caso de no tener usted un kit de utensilios del sepulturero marca ACME, puede recurrir al cubo y las palas de playa de su hijo, el sepulturero chico. Le serán útiles también las paletas de jugar al tenis, y así podrá darles usted un uso más oportuno que el de molestar a sus vecinos que tranquilamente están tomando el sol o comiéndose el bocadillo de tortilla y el gazpacho. Finalmente, debe barrer con delicadeza el terreno usando una brocha del número 27 para pintores abstractos marca Hüberman, o bien una brocha de afeitar para cutis de boxeador marca Vanderburg o una de maquillaje para limpiar el corazón marca Hermann.

jueves, 25 de abril de 2013

Frontera

Más allá de esta cama: el ruido, un calcetín tirado en el suelo, la cena sin hacer, un murmullo de sondas vacías, los coches que no dejan de pasar, el vértigo azul de los párpados cerrados, una bolsa de patatas fritas, la soledad y las vías del tren…

Más allá de esta cama: el tiempo, un vasito de agua, la vida en otros planetas, facebook y Rouco Varela, el dolor en los coches rojos, las turbas de gente en los grandes almacenes, las interferencias del miedo, una botella de Jack Daniels, la lluvia y los bolígrafos que no pintan…

Más allá de esta cama: la vida, una zapatilla con los cordones desatados, los trofeos perdidos y los ojos agrios, el telediario de las 3 y el de las 9, la lavadora y el saxofón de John Helliwell, el manicomio de los móviles inteligentes, la guerra, el café que ya silba, el sueño, las azoteas y la muerte…

Más acá de esta cama, tú, desbaratándome todos los mapas.

viernes, 8 de marzo de 2013

Vasalisa


Pintaban sobre ella una y otra vez. Capa sobre capa, parche sobre parche. La maquillaban, con pómulos de hielo y un esbozo de malicia roja en los labios. Jugaban a emborronarla con prejuicios, mitos y cánones de belleza. Le cambiaban el marco. En el pecho llevaba escrito el diario de madrugadas prohibidas, besos y copas robadas, luces etílicas. Tenía marcadas las huellas de caricias, versos y olvidos. A veces la manchaban con chismes y rumores. Cuchilladas verbales, precisas y estudiadas, la desgarraban. En esas ocasiones, sentía el chispazo mental, la voz de alarma, la bombilla que se enciende. Entonces, un sendero de tréboles blancos la llevaba hasta el lugar donde podía recomponer los pedazos y perfilar su silueta. Aquel lugar donde, aplicando el adecuado decapante, podía llegar a reconocerse de nuevo.


Este es mi texto para la exposición de pinturas "Frontales" de Mariló Sánchez Leal, en la que participo con el Colectivo Letras Libres. Sigue el hilo y te cuento más cosas...

jueves, 28 de febrero de 2013

Luna de carnaval

Nuestro profe Migue Arwez nos propuso la semana pasada mirar el mundo con la mirada poética, la mirada del bárbaro o del niño que siempre encuentra hechos extraordinarios en el mundo que le rodea, en las cosas más cotidianas. Según Migue, esos momentos poéticos de la realidad están ahí ocurriendo constantemente: (metáforas, paradojas, símbolos, flashes visuales, personificaciones), pero nos pasan desapercibidos porque siempre vamos con el piloto automático de la razón y no dejamos que nuestro cuerpo sienta el suelo que pisa, que nuestras emociones fluyan. Para esta tarea, teníamos que mirar la vida con esas gafas de poeta y anotar lo que encontráramos. Es lo mismo que hicimos hace unas semanas (aunque aquella vez nos adelantamos a Migue que sólo nos habló de la mirada poética, no nos mandó todavía nada).

Yo durante esta semana no conseguía encontrar ningún flash poético. Será que tenía empañadas las gafas de poeta, o que no lograba desconectar el piloto automático. De hecho, como comenté en clase ayer, iba por la calle y me ponía a mirar las cosas. Veía algunas cosas llamativas por la calle (restos de papelillos de la cabalgata en una casa abandonada, un globo amarillo debajo de un coche, marcas de rotulador que parecían plumas pintadas en el estante de un Chino) pero no eran exactamente lo que buscábamos, tal como está explicado aquí. Faltaba algo, pero mi mente intentaba forzar la poesía antes de encontrarla en la realidad, quería tenerla ya para contarla ya. Pero tenemos que asumir que hay veces que no aparece siempre ese chispazo. Así que me puse a rebuscar en mi archivo de fotos y encontré varios hechos insólitos y poéticos:

viernes, 8 de febrero de 2013

CCCXXXIII



¡Leed el libro! No somos animales. ¡Somos libres!

En esta entrada número 333 del blog, os dejo un vídeo de una novela gráfica que he encontrado en youtube: CCCXXXIII. Si seguís el hilo, veréis una adaptación/traducción al castellano que he hecho de este enigmático e inquietante relato.

Mientras tanto, me pregunto: ¿hasta qué punto es ficticia esta historia?


miércoles, 16 de enero de 2013

Ganas y Miedos

Ganas de cambiar
Miedo de aburrirme de mis amigos
Ganas de hacer
Miedo de tener miedo
Ganas de amar
Miedo de no terminar nunca el trabajo
Ganas de soñar
Miedo de no empezar nunca lo que quiero
Ganas de jugar
Miedo de abrazar, tocar y reír
Ganas de abrazar, tocar y reír
Miedo de las brumas del tiempo y la cabeza
Ganas de acertar con los significados y los acertijos
Miedo de la playa de la soledad
Ganas de la lluvia de la risa
Miedo del ensueño que aletarga
Ganas de la cabezada que reactiva
Miedo de no tener ganas
Ganas de no tener miedo

sábado, 5 de enero de 2013

Regalos

Ya están cerca los reyes magos y en esta entrada quería hablar de regalos. Aunque me salg a veces la vena inconformista anti-capitalista y despotrique del circo montado, sigo viviendo con ilusión la noche del 5 al 6 de enero, esperando que los reyes, que ya sé que son los padres, hayan oído mis plegarias. Bueno los padres y los hermanos tíos y abuelos. No me gusta que los reyes sean una competición de a ver quién regala el regalo más grande y quién cumple mejor y se porta mejor con toda la familia. Me gusta cuando los regalos se hacen de corzón pensando en lo que la otra persona quiere. Si el regalador tiene que hacer un esfuerzo económico de corazón por algo que el regalado desea fervientemente, me parece algo chulo. Pero el mismo valor tiene cuando es una cosa no material, artesanal, pequeña. la grandeza de las pequeñas cosas y el valor incalculable de lo hecho a mano y con amor. Recuerdo con cariño aquellas noches de reyes pensando en aquellos magos y qué nos dejarían: gijoes, hemans, tortugas ninja, quién es quién, tozudo, cocodrilo sacamuelas y tantas cosas. La diversión con mi hermana diciendo: que vienen los yeyeeeee... Qué bonitas sensaciones, qué buenos momenos, estoy contento de haberlos vivido. Las cosas cambian pero algo de ese espíritu permanece. Aún cuando nos hacemos mayores y aún en estos tiempos de crisis. Pero hay regalos que hacen ilusión y otros que no tienen precio. Encontrarse con un amigo que hace tiempo que no ves y que te de un abrazo también es un regalo. Que tu perrita te mueva el rabo y te salte encima cuando te ve llegar es otro regalo. Que ganes un premio de relatos y recibas el cariño de tus amigos y tu familia también lo es. Regalar a tus seres queridos cosas  materiales está bien pero si es de corazón, porque, ay, tarde o temprano te ves afectado por h o por b, por el compromiso, por las prisas o por el imperativo navideño del gasto desaforado. Pero hay pequeñas cosas, pequeños gestos que son los regalos más bonitos y maravillosos del mundo, y que no los puede pagar ninguna visa. Esas pequeñas (o grandes) cosas de arriba me han pasado estos días y siento que los reyes han venido antes de tiempo a dejármelas. Felices reyes.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz Día de la Ardilla

El fin de año suele implicar una especie de catársis colectiva, un lavado kármico de cara y de espíritu en el que hay que desprenderse de las penurias del año que pasa, como si fuera un traje viejo y gastado. En la nueva etapa que comienza, ese folio en blanco que todos esperamos llenar de momentos memorables, pondremos todas las esperanzas en ganar la batalla a la miseria, la desidia, la rutina, el aburrimiento, el fracaso. Como dice una amiga, parece que es como pulsar reset e introducir un nuevo disco en blanco para grabar en él nuevas historias. El fin de año no es una mera rutina en el cómputo del tiempo. No es el tac que sigue al tic a las 0.00 del día 1. Hay que entrar con buen pie en el año nuevo y salir con buen pie del pasado. Hay que celebrarlo.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Cuéntame un track: Mecano

Si hubo un grupo que supo contar historias en el pop español de los años 80 y 90 ese fue Mecano. El grupo de la Torroja y los Cano supo hablar con clase, humor y sutileza (sin caer en la sensiblería) del amor, el sexo, la identidad personal y sexual y los conflictos sentimentales y sociales. Desde una óptica urbana a veces, fabularia otras, deteniéndose en los dobleces de la vida y las palabras. He aquí tres ejemplos de su maestría: Cruz de navajas, Hijo de la luna (ambos de 1987, del álbum Entre el cielo y el suelo) y Stereosexual (de Ana|Jose|Nacho de 1998).



Letra



Letra



Letra

Y en estas fechas navideñas de cuenta atrás, no puedo dejar en el tintero la magnífica crónica de los fines de año del tema "Un año más". Bellísima, emotiva y con una ironía muy sutil. La frase: "Entre gritos y pitos los españolitos / enormes, bajitos hacemos por una vez / algo a la vez." lo dice todo. Gracias a Mecano por tantas canciones.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Cuéntame un track: Norwegian Wood

Una vez tuve una chica. O debería decir: ella me tuvo a mí. Me invitó a ver su habitación: "¿A que está bien? Es madera noruega." Me pidió que me quedara y que me sentara en cualquier sitio. Eché un vistazo pero por allí no había ninguna silla. Así que me senté en la alfombra, esperando el momento, bebiéndome su vino. Hablamos hasta las dos de la madrugada y entonces dijo: "Es hora de ir a la cama". Me dijo que trabajaba por la mañana y empezó a reírse. Le dije que yo no, así que arrastrándome me fui a dormir al baño. 

Y cuando me desperté estaba sólo. "Este pájaro ha volado". Así que me encendí un cigarrillo. "¿A qué está bien?" Madera noruega.



Poco que añadir a esta sencilla pero hermosa (e intrigante) canción de los Beatles que magistralmente reinterpretó Haruki Murakami en su novela Tokyo Blues, la cual a su vez fue acertadamente adaptada al cine por Tran Anh Hung. La historia fugaz de un amor y la historia de una canción de la que arriba os he dejado la letra traducida y modestamente adaptada al formato microrrelato.

PD: Hoy he paseado por la naturaleza de las marismas de Chiclana para ver aves y, ahora que lo pienso, el momento contemplativo y bucólico/silvestre me recuerda a algunos pasajes de la novela de Murakami (en la peli la escena de la imagen). El señor Haruki tiene una novela titulada "Kafka en la orilla". Creo que "Murakami en la marisma", sería un buen título para un relato, quizás a modo de réplica-homenaje. Como él hizo con los Beatles.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Un para siempre que se queda corto

Migue Arwez nos propuso buscar momentos o instantes poéticos en el mundo, en nuestro día a día, que lleváramos puestas las gafas de poeta durante toda la semana entre clase y clase de letras libres. Así hice y encontré un par de detalles que, no sé si son exactamente poéticos, pero sí que excitaron mi mirada.

El viernes 7 Chiclana anocheció cubierta de una espesa niebla. Las farolas amarilleaban la niebla. Desde la plataforma del río no se llegaba a ver el puente chico. Parecía una estampa de relato de terror, parecía más Londres que Chiclana, pero no estaba el pueblo desierto. Invitaba al miedo, a verse como el perseguido de un asesino. Pero Chiclana es una ciudad tranquila. Había grupos de chavales paseando que de vez en cuando se me aparecían súbitamente. Los locales estaban cerrados como casi siempre en las noches, aquí suele haber poco ambiente. Sin embargo de vez en cuando salía música de algo que parecía una fiesta pero no sabía de dónde venía. Una cafetería estaba abierta y ahbái un concierto de un chaval que cantaba y tocaba la guitarra. Un pequeño oasis en un desierto de niebla. Una pequeña vida en una noche consumida por la niebla, una pequeña nota poética. Era bonito ver el contraste de luces con los semáforos y el alumbrado navideño. Todo era muy de alucinación. En un cruce con semáforo, parecía que un coche estaba montado encima de otro, pero eran las luces de un edificio de más adelante. Una cosa curiosa fue que en una calle, pasó un coche de policía e instantáneamente se apagaron las luces del alumbrado en esa calle. No sé si esto es poético, o metafórico, o de incertidumbre y desasosiego, pero fue, cuanto menos, curioso. Por la mañana, subí a mi azotea. Vivo cerca de la ermita de Santa Ana, y se ve perfectamente en lo alto, pero aquella mañana no.

El domingo 9 estuve mirando en internet fotos de Acción Poética, un movimiento lanzado por el poeta Armando Alanís, que se dedica a pintar mensajes en los muros blancos de las ciudades. Suelen ser chispazos poéticos, versos de autores, la mayoría de tono romántico, pero también frases lapidarias: "Sin poesía no hay ciudad", "Todo el error está en la duda", "Creo que mi soledad debería tener alas", "Estamos a nada de serlo todo", "Hay que enamorarse inmediatamente", "Algunas cosas tienen que ser creídas para ser vistas", "Estaré loco pero al menos puedo volar", "Vuelves en cada canción", "Faltas y todo me sobra", etc. Me aburría en casa y salí a pasear a mi vieja barriada, donde vivía de pequeño, la Barriada El Pilar.
No sé si es que llevaba la paranoia de los mensajes encima, pero mientras miraba el bloque de pisos de al lado del mío, me dio por mirar al lado y en un muro vi una pintada. Estaba entre otras pintadas típicas de chavales, pero aquella era algo distinta. Me costó descifrarla porque las r parecían p. Al fin logré descifrar el mensaje: "Un para siempre que se queda corto". Repito, que no sé si es que llevaba la paranoia, pero me pareció muy poético. Sobre todo por la forma de expresar eso, y que no me lo esperaba de ese lugar. Está claro que es una historia de amor, que lo ha escrito un despechado o una despechada. Podría ser un título de novela rosa, o de un capítulo de telenovela. Pero podría haber puesto: "Juanito cabrón, me pusiste los cuernos" o "Pepita, me dijiste que me querías y me dejaste por otro". Que es lo que cabría esperar de esa zona, pero no. Me pareció muy bueno el juego de la expresión "un para siempre" con el adjetivo corto. Y qué bonita la casualidad de encontrarme justo eso en ese momento, pero es cierto que llevaba el chip puesto. También recordé mi infancia a chispazos, me quedé mirando un caracol en un arriate con las antenas muy abiertas, me pareció que el tiempo transcurría allí de manera diferente, más lento quizás, como aquel caracol.

Y esas fueron mis experiencias, las he soltado sin elaborar mucho, como las recuerdo y como me ha salido. ¿Habéis tenido alguna vez una experiencia poética?

Semáforo verde: Adelante

viernes, 30 de noviembre de 2012

Maniobras

El cielo está de maniobras (mi padre haciendo poesía cotidiana)


...

Puede parecer una tontería, pero si te pones a fantasear, ¿qué tipo de maniobras puede haber en el cielo? ¿Qué hacen las nubes? ¿Maniobras como las del ejército? ¿Maniobras como las que se hacen al aparcar el coche? ¿o como las de las procesiones de Semana Santa? Quizás estén moviendo cosas de un lado a otro, como el que mueve muebles porque hay que hacer reformas o saca cajas porque hay que arreglar el armario. Las maniobras también son cosas que se hacen con las manos. ¿Se tocan las nubes? ¿se rozan y rugen de gusto? ¿Hacen juegos de manos? ¿O se ponen cómodas para estar más a gusto porque están muy apretadas... como si estuvieran en el sofá viendo la tele, tapadas con una manta por el frío? ¿Se rascan las nubes? ¿O se enfadan, se pelean y desatan su furia? 

¿Y qué cielo? ¿Ese cielo metereológico de las nubes, el aire, el viento y la atmósfera? ¿El cielo de noche o de día? ¿O el cielo católico? ¿el de los ángeles, Dios, los santos y los que se portan bien? ¿Serán las maniobras cambios en la plantilla de la jerarquía? O puede que se trate del cielo de la galaxia, del universo, de los planetas y las estrellas. O el de las naves espaciales, del halcón milenario y del Enterprise. ¿O quizá el cielo astrológico (con sus constelaciones, sus tótems zodiacales? ¿O el cielo mitológico? Puede que Zeus y Apolo estén haciendo de las suyas, tramando alguna guerra de Troya o algún escarceo en forma de lluvia. Quizá Odín tenga un mal día en el váter y suelte rayos y centellas. ¿O serán Superman, Ironman... o Tormenta de los X-Men? ¿O será el cielo como paraíso de Adán y Eva? ¿Estarán cambiando los muebles de sitio? ¿O estarán de mudanza? ¿Habrán llegado los recortes también allí? Mientras estoy escribiendo esto, tengo el oído puesto en el cielo y he escuchado el rugido de dos aviones al pasar. O eso creo, que son aviones, porque miedo me da. 

Cuando mi padre dijo la frase de arriba (frase o minimás si lo preferís) se refería a que estaba a punto de llover, lo dijo un día más o menos como el de hoy. Estaba oscuro y crujían las nubes augurando una tormenta. Pero ¿a que si lo piensas es muy sugerente y da para imaginar?

Feliz Santo Andrés jeje :D

jueves, 29 de noviembre de 2012

lunes, 26 de noviembre de 2012

Y cositas del Bloc... bueno, de los blocs


En las entradas anteriores os he dejado por los laterales fotos de mis cuadernos, de mis dibujitos en los márgenes, de mis bocetos y de todo lo que se me ha ocurrido. Son los lugares donde han ido naciendo los relatos y poemas que habéis leído en este blog, u otros que no llegaron o que están aún en la etapa de crecimiento (cada uno tiene su propio metabolismo), o simplemente notas que se evaporaron o buenas ideas que van a germinar. En esta entrada os voy a mostrar algunas imágenes más que no pudieron aparecer por falta de espacio. Espero que os gusten las cositas de mi bloc, bueno, de mis blocs. Seguid el hilo para verlas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Cositas del Blog III: Confesiones

Me estoy enredando demasiado y no me dejo lugar ni para reposar. Pero bueno no me duelen prendas porque quería desahogarme y desgañitarme con este making of, largar y alargarme todo lo que me apetecía (espero que quien lea, si alguien lee, esto no resople mucho) recordando la trayectoria de este diario de vértigos y equilibrios literarios. Diario, sí, aunque no publico todos los días. No quería ser tan pesado ni recurrente.

Lo que sí ha sido recurrente y ha tenido su recorrido han sido las secciones del blog, esas que publico cada cierto tiempo. La más reciente es Cuéntame un track donde repaso esas canciones que cuentan historias, que se distancian, que no tienen un yo poético (o sí pero disimulado) sino más bien un narrador. Como en la épica, como en la juglaresca pero a lo pop, a lo contemporáneo. Menú del día es otra sección popular aquí y en facebook. Ya digo que me gustan los combiandos artísticos, me gusta preparar estos menús en los que os dejo un primer plato literario (narrativo o poético), un segundo de artes derivadas (musical o cinéfilo) y un postre friki (videojuegos o cómic). Incluso ha habido a veces sobremesa y hasta algún que otro banquete. 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Cositas del Blog II: Making-of

No me quiero enrollar o voy a estar aquí otros cuatro años. Quiero hablar también de mis mascotas, la analógica y la digital, la real y la virtual, mi querida Cane y mi simpático Blue Space Cowboy, el perro azul (lo prefiero a verde). A Cane la conocéis seguro porque siempre hay una foto suya en la barra vertical izquierda donde ha salido con varias poses y también ha aparecido en varios posts. Mucha gente me ha hablado de ella con cariño y me ha dicho que le ha gustado encontrársela (os manda un besito juji). Al BSCB lo conoceréis menos peor si miráis a la izquierda lo encontraréis también. Se le puede dar de comer y hasta jugar con él a la pelota. El nombre viene de la canción de M-clan "Llamando a la tierra". "Soy un cowboy del espacio azul eléctricooooo, a dos mil millones de años luz de mi casa estoy..."  Se me ocurrió usar ese título para un blog colectivo sobre cultura contemporánea y relaciones entre las artes: música, cine, videojuegos, literatura, pintura, cómic, teatro). La idea quedó ahí, ahora no creo que la lleve a cabo, pero ¿quién sabe?

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