No me quiero enrollar o voy a estar aquí otros
cuatro años. Quiero hablar también de mis mascotas, la analógica y la
digital, la real y la virtual, mi querida Cane y mi simpático Blue Space
Cowboy, el perro azul (lo prefiero a verde). A Cane la conocéis seguro
porque siempre hay una foto suya en la barra vertical izquierda donde ha
salido con varias poses y también ha aparecido en varios posts. Mucha
gente me ha hablado de ella con cariño y me ha dicho que le ha gustado
encontrársela (os manda un besito juji). Al BSCB lo conoceréis menos
peor si miráis a la izquierda lo encontraréis también. Se le puede dar
de comer y hasta jugar con él a la pelota. El nombre viene de la canción
de M-clan "Llamando a la tierra". "Soy un cowboy del espacio azul
eléctricooooo, a dos mil millones de años luz de mi casa estoy..." Se
me ocurrió usar ese título para un blog colectivo sobre cultura
contemporánea y relaciones entre las artes: música, cine, videojuegos,
literatura, pintura, cómic, teatro). La idea quedó ahí, ahora no creo
que la lleve a cabo, pero ¿quién sabe?
Otra cosa que ha llenado este blog y le ha dado variedad han sido las cabeceras. Resulta divertido cambiar de vez en cuando según la época del año. La primera cabecera especial con decoración incluída fue la de Halloween, acompañada de alguna calabaza y algún que otro ser espectral o demoníaco. Era en blanco y negro y el blog también se tiñó o se tintó de ese modo. Se volvió de color negro, gris, blanco (con algún toque de naranaja calabaza creo recordar) en sintonía con el ambiente fantasmagórico y monstruoso de la época del año. Moda anglosajona que adopté porque me divierte (ya que el género me da miedito), sin desdeñar lo patrio ya que se habló también de los Tosantos y los difuntos. Hubo más de un post especial como aquella Pixeluznia (videojuegos de terror y píxeles rojo sangre), o el de este año con Poe. También relatos sobre gatos: Caja de Arena, Sardinas y otros relatos de miedo, suspense e intriga que me he guardado para esas fechas.


Semana santa no tuvo diseño temático, pero sí posts de aquellas fechas. Algún poema sobre la resaca de los cirios, alguna que otra crítica y una visión alternativa. En verano recuerdo algunas entradas entrañables y momentos divertidos con Cani, Juanito el pequeño, el mundial de jurgol que ganó España y que hizo olvidar un rato la crisis (igual que la euro de este año) para regocijo de nuestros politicuchos de cualquier signo (y no zodiacal precisamente). En esa época tampoco hubo rediseño especial, quizá porque es tiempo de vagancia y de flojera. Excepto este año, siempre he intentado hacer un descanso de un mes aproximadamente en épocas estival para desconectar un poco de la vorágine bloggera.
Otro
elemento del decorado ha sido el amigo Deivid Pocoyó Equilibrista que
apareció con varios trajes distintos, algunos temáticos también, como
podréis ver. Descubrí la página del pocoyizador gracias a mi hermana y
en una tarde de aburrimiento pocoyicé a toda mi familia, amigos y
personajes de Final Fantasy. También hice un favicon, icono pequeñito para la ventana/pestaña que veréis si miráis hacia arriba. No puedo terminar de hablar de la
decoración sin mencionar el link a la exposición "Érase otra vez" que
hizo mi tío en la que participé como Sombrero y mi hermana como Alicia. Y
porsupuesto no puedo dejar de hablar de las citas decoradas con hojas y
plumas, que más que citas célebres han sido mis lemas: "Un
escritor continuará escribiendo mientras
sienta que tiene algo que decir, aún con las ilusiones perdidas, pues ha
apostado a una sóla carta" frase de Héctor Tizón que encontré por
casualidad en un libro y que tengo en un tablón en mi cuarto. "Escribir
es caminar por la cuerda floja que separa lo vivido de lo soñado, la
realidad de la fantasía" que ya dije que me vino como una revelación. Y
por supuesto: Para no perder el equilibrio interior, es imprescindible llevar siempre abierta la funámbula sombrilla de papel.
Esta frase es el primer Minimás de Carmen Camacho, al que acompañé con una imagen que me pasó Gitana Rubia para felicitarme el cumpleaños. Carmen nos visitó en la Escuela de Letras Libres, y sus ejercicios micropoéticos llenos de chispa tuvieron tanto éxito que durante una buena temporada estuvimos escribiéndolos. Tenéis que probarlo alguna vez, no veáis como enganchan. Yo hice y hago de vez en cuando mi versión más personal (y más porrillera, digámoslo) de este ejercicio: los minimenos. Pero vamos, que les tengo mucho cariño. Otra cosa que enganchan mucho son los haikus que también los he ido publicando de vez en cuando. Lo mejor fue cuando gané un premio en el salón manga de Jerez. Os dejo una foto con los regalos que me hicieron porque no los colgué en su momento. A estos ejercicios mínimos los etiqueté como briznas, siguiendo el juego de significados, en referencia a su mínima extensión como esos "pelillos" que se deshilachan de la cuerda.
Esta frase es el primer Minimás de Carmen Camacho, al que acompañé con una imagen que me pasó Gitana Rubia para felicitarme el cumpleaños. Carmen nos visitó en la Escuela de Letras Libres, y sus ejercicios micropoéticos llenos de chispa tuvieron tanto éxito que durante una buena temporada estuvimos escribiéndolos. Tenéis que probarlo alguna vez, no veáis como enganchan. Yo hice y hago de vez en cuando mi versión más personal (y más porrillera, digámoslo) de este ejercicio: los minimenos. Pero vamos, que les tengo mucho cariño. Otra cosa que enganchan mucho son los haikus que también los he ido publicando de vez en cuando. Lo mejor fue cuando gané un premio en el salón manga de Jerez. Os dejo una foto con los regalos que me hicieron porque no los colgué en su momento. A estos ejercicios mínimos los etiqueté como briznas, siguiendo el juego de significados, en referencia a su mínima extensión como esos "pelillos" que se deshilachan de la cuerda.
Ya
que han salido las etiquetas, es esto otra cosa de la que quería
hablar. Probablemente las veáis muy crípticas o difíciles de desanudar,
de desentrañar. Han cambiado a lo largo del tiempo, pero al final me he
ido quedando con un standar que entraña un juego de palabras alrededor
de la cuerda y las cuerdas. Amarres era algo que me sugería la
referencia a la poesía, a los poemas. Nudos es su equivalente para los
relatos, por aquella estructura clásica de presentación, nudo y
desenlace, y porque un relato siempre es un nudo que uno tiene que
hacer, que atar bien para que el lector a su forma lo desanude (o
desnude). Bandurrias, instrumento de cuerda típico del carnaval era el
idóneo para las entradas carnavaleras. Bocadillos para lo concerniente
al cómic, aquí no es tan clara la referencia a la cuerda, pero al menos
la línea que marca el bocadillo está ahí. Cintas para lo referido al
cine (cintas se suele usar como sinónimo de película, también es un
término con conexiones con cuerda). Contorsiones para esos ensayos y
dossieres más elaborados y largos, en referencia a los ejercicios y
trucos de un equilibrista. Cuerdas propiamente son las entradas que
conciernen al blog, como presentaciones, aniversarios o este making-off.
Desequilibrios y El Levante (ese viento que todo lo alborota) para la
entradas más chaladas, absurdas, humorísticas. Flecos para las más
elaboradas y rococó. Guirnaldas para las entradas navideñas (también son
cuerdas que se tienden de algún modo). Hebras para cuando hablo de mí,
de mi infancia y de sus circunstancias (la hebra como el origen donde
nace la cuerda, que es parte ya, extensión natural, apéndice del cuerpo
del equilibrista). Hilos: cuando hablo de relaciones entre los universos
artísticos (como quería con la idea de Blue Space Cowboys). Esa idea de
conectar universos siempre ha estado conmigo.
La
Red cuando se producen conexiones en este caso con otros blogs, otras
páginas, otras iniciativas de la gran red internáutica. En La Trama,
aparecen los ejercicios con los detectives salvajes (taller campus crea
de Cádiz en la universidad), en referencia a trama detectivesca y a que
la trama es parte de lo que configura una cuerda o una red. Malabares
para cuando mezclo dibujo o foto y palabras. Llagas para cuando las
entradas entran de lleno en heridas que tengo abiertas. Suturas para
cuando ya se van cerrando y curando. Maromas para cuando tratamos temas
eróticos, sexuales, un poquitín de guarreo (es un término del cordelaje
usado en el lenguaje popular sexual). Piruetas o prosemas cuando mezclo
poesía y narrativa, prosa y verso. Píxeles cuando hablo de videojuegos,
no son cuerdas propiamente, eso serían más bien los vectores, pero me
gustaba más esta palabra y está más relacionada con el argot friki.
Titiriteros, maestros de los hilos o de las cuerdas que nos manejan: son
mis autores, mis obras referentes. Uso esta etiqueta cuando repesco sus
textos o hablo de ellos. Tramoyismos para mis pocas (dos creo) y breves
obras teatrales (aunque no sé si exactamente se pueden considerar
tales) o para cuando hablo del mundo del teatro.

Soltando amarras: extrictamente para los 3 posts de inauguración del blog (la metáfora del barco ha dado mucho juego, ha salido el barco más de una vez en los relatos... Iban subiendo en cada puerto y hablaban distintos idiomas... fue el primer inicio para continuar con un relato, propuesto en el taller de Nieves Vázquez). Trazos para cuando he subido mis dibujos o trabajos manuales (también un trazo es una cuerda, cuerda es la distancia que existe entre dos puntos). Urdimbres para todo lo relacionado con la Escuela de Letras Libres, la que ha configurado mi urdimbre literaria, emocional también. Y por supuesto los Vértigos y los Equilibrios, el yin y el yang. Los equilibrios son todo aquello que entre dentro del género literario (¿pero qué entra? ¿y los experimentos?): relatos y poemas principalmente. Historias de ficción equilibradas dentro de esos géneros. Vértigos son todo lo demás: ensayos, opiniones, pensamientos, miedos, alegrías, tristezas. Cuadno me salgo de los cauces de la narrativa o la poesía, y entro en terrenos personales o de opinión (¿pero lo uno no bebe de lo otro?). No se asusten si ven contradicciones...

2 comentarios:
Cane con coletas esta genial, pero es que con el gorrito de Navidad es la reina de la fiesta!
Viendo el Soneto a la aceituna, no entiendo como Jorge no acompañó la venta de sus dos galletas de chocolate con algo en verso :_]
¡Gran Making-of!
Jijiji es que a Cane no hay quien la pare :_D
El soneto galletil era mandatory para ese anuncio, menos mal que salió por ahí un gran poeta del absurdo para solucionarlo jajaja.
Gracias por pasarte, crack!
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