martes, 23 de febrero de 2010

Diario de este carnaval, a pelo, sin antifaces ni purpulina

Miércoles 10: Llueve a saltos, sin decisión, el tiempo atmosférico es como un dvd rallado, igual que mi vida... Desde que empezó el concurso del Falla, lo sigo pero de forma interrumpida. Lo veo por la tele, pero cuando una agrupación me aburre, me conecto a internet. A veces me lo paso mejor con las críticas que hace El Bló del Carmelo y La historia negra del carnaval de Cádiz. Pura poesía caletera. No puedo evitarlo, todos los días me dan las tantas.

Hoy es la noche de los cuchillos largos. El jurado, con sus gustos y sus mamoneos varios, va a decir quién pasa a la Final. Al final nadie va a estar contento. Nadie menos las 11 agrupaciones que pasen.

Jueves 11: Y llueve, y llueve y llueve, y no deja de llover. Y llueve más, y también en mi cabeza, granizos de cefalea. Y llueve y llueve... La predicción es un desierto de agua. Vaya carnaval me espera... Ofú...

Viernes 12: La final del Falla. La gran noche.
Recuerdos de mi infancia de noches como ésta son tesoros que me caen en las manos. Los dulces de la pastelería, el chocolate caliente, una copita de solera y la compañía de la familia, eso es una noche de carnaval. Pero algunas cosas me traen ya de vuelta. Mi padre tiene que despertarse temprano y se disfraza de pijama. A Se Ri, el novio de mi hermana, no le gusta mucho esto del Falla y se va pronto. Mi hermana y mi madre no aguantan mucho más allá de los dulces, y se disfrazan de camisón y de cabezadas en el sofá. Me quedo  un poco solo, voy disfrazado de búho, y eso que ayer dormí poco. Tengo la espada que vence a Morfeo. Alguna vez escribiré sobre eso.

El concurso ha estado un pelín flojo este año. El fallo del jurado me fue un poco indiferente. Me quedo con la comparsa Medio Siglo, con el Lobe y sus falsos que remontan un poco últimamente, aunque al jurado le caiga mal que le critiquen, con los pasodobles del Selu sobre todo el del fin del mundo, con los cuartetos y el arte de esas niñas/os con el pavo a cuestas. Y me quedo con el babuchaso por la boca y sin guantes que los mosquitos del Sherif le dieron a los etarras.

Llueve...

Sábado 13: No llueve. Me parece increíble después de estos días en que el cielo no daba tregua. Pero en mi cabeza sigue una granizada terrible de pensamientos y emociones contradictorias y melancólicas. "No voy a salir hoy", pienso. "No voy a disfrazarme." No tengo ánimos. Un largo partido de mí contra mí mismo, en el que el miedo se disfraza de conformismo e inmovilidad. Estoy amargado, en una palabra. Inmóvil, asustado por mis fantasmas y mis complejos. Hasta que Lla, una amiga, me tira de la oreja y me saca de mí mismo, y me doy cuenta que no es bueno desgastarse la vida en partidos como este... Lla me convence para que vaya con ella y unos amigos suyos.

Y salgo. Mi amiga y yo improvisamos para mí un disfraz en el descuento, segundos antes de la hora de marcharnos. Sombrero de mosquetero, traje  de un cosplay del salón manga de estilo medieval, cola de leopardo y orejas cosidas al sombrero en el último minuto. Voilá: Gato con botas, poco hecho, pero con mucho fundamento. No está mal.

En fin, aquí estoy, me digo. Lo he pasado mal, pero estoy aquí. He ganado. ¿He ganado? Me gusta disfrazarme, no es eso lo que me preocupa. Es el miedo por otras cuestiones de mi carácter. Hay momentos de la noche en que siento rabia, impotencia. Quisiera ser de otra forma, tener otro carácter. Hoy es un día en que unas máscaras se ponen, otras se caen. Pero la máscara parece no influirme. El whisky tampoco.

Lla también va de gata, con un aire gracioso entre oso panda y cosplay otaku. Me reúno con otros gatos desconocidos para mí, amigos y amigas de Lla, tan maulladores que pasan a ser conocidos en pocos minutos. Veo que les gusta mucho ronronear y retozar. Están en celo, lo dicen ellos mismos, no yo. Les gusta cantar por los aristogatos, y se pintan con la sonrisa y la picardía del de Cheesire. Allá vamos con las caras pintadas de bigotes y colmillos, el tiempo que los picores inoportunos y los estornudos nos dejen. Al clan de los gatos perdidos nos guía un demonio negro (amigo de un amigo de Lla) con tridente, con capa, con  leggins y chaleco sin mangas, y sin abrigo... Y sin frío. Claro, es el demonio... Eso dice, al menos. Bueno, la cuestión está un poco en el aire entre las risas de los demás.

Me encuentro con mi amigo Ky que esta noche es el Joker sin Batman. Con una Super Mario con bigote,  con el Tío la Vara, con Avatares varios, con pingüinos, y hasta con aguas de botellas derramadas. En fin que me arrebujo con esa Cádiz atiborrada de masa humana, disfrazada de mamarracho, de cachondeo, de bromistas, de cubatas anticongelantes y enceguecedores, de disparates gordos, de algún que otro impertinente buscando jarana... 

A veces, eso sí, no logro seguir al resto de gatos, y me pierdo, estoy confuso... Me siento solo, diferente, un bicho raro. Hay cosas de ellos que me gustan, otras no. Están muy animados, yo menos. Es cierto que estoy demasiado susceptible últimamente, no encajo las bromas, me enfado fácilmente... Precisamente hoy es el día de los bichos raros, de los disfraces.

Pero al final me lo paso bien. Me río, aunque me cueste. Bailo, disfruto. Mañana voy a estar contento de haber venido. Le agradezco muchísimo a Lla el convencerme a venir.

Domingo 14: El sábado se ha comido medio domingo. Caminamos entre papeles y botellas. Huele a orín por todas partes. Algún nota graciosillo diría: "No somos tan malos los jóvenes, le damos trabajo al UTE... y como está la cosa, les hace falta. Tomad, tomad trabajo. ¿Que lo haga yo? Te quié i ar carajo"

Llego a casa y me acuesto a las 9 y media de la mañana y me despierto a las 3 o a las 4 de la tarde. Hoy paso de hacer nada, hasta paso de pasar de todo... Recreo el recuerdo de ayer... (¿o es hoy... ?) Mi cabeza y el calendario no se llevan bien... Veo la cabalgata por la tele... Veo el pregón del Selu, pero me gusta más su chirigota...

Caigo en la cuenta de que es San Valentín... Yo no creo, y si creyera no tengo mucho que celebrar este día. Aún así, decido aprovechar la efeméride para combinar carnaval y san valentín en un post del blog

Lunes 15: Vuelve a llover. Chiclana está inundada por algunas partes, casas incapaces de tragar más agua, gente con miedo. 

Por mi parte, me doy cuenta de que ayer gané una batalla, pero la guerra es larga.

Martes 16: Sigue lloviendo. Ya no sé si estoy en Chiclana o en Londres. Y como sigan así las cosas, esto parecerá Venecia. Tendré que salir en barca.

Miércoles 17: Nueva tregua en los dos frentes. La borrasca de mi cabeza viene y va, ya lo he dicho. Pero después de lo del sábado, el panorama se estabiliza. Cada vez me alegro más de haberme ido. En la calle, la borrasca también se ha calmado.

Tengo pensado ir a Cádiz a ver las ilegales. Lla se apunta. Ta, otra amiga, no puede venir, qué pena. Se incorpora Txu, y nos vamos los tres a la aventura. Sin más disfraz que el todos los días. Txu está aquejada del mal de la impotencia contra la hipocresía social. Espero que se anime. 

De camino allí, el gato de Cheesire nos pone una enorme sonrisa lunar. Se la agradecemos.

Las ilegales son las chirigotas callejeras y los romanceros que no participan en el concurso, y se las mal-llama así. El carnaval es de la calle, cada vez lo tengo más claro. En el concurso cada vez hay más postureo y menos letras cañeras. Me he reído más con las ilegales este año que en el concurso.

No hay mucho ambiente en Cádiz. La gente tiene miedo al cielo. En los tablaos oficiales vemos a los santos, a los que no se enteran y al coro de Julio Pardo. Nos reencontramos con An, uno de los gatos del sábado, esta vez sin pintura pero con el mismo pellejo satirón. Lo mejor las ilegales, ya lo he dicho: Los olímpicos de Cádiz 2098, Los Jigolós y los Peregrinos de Santiago que se perdieron en Cai, de nuestro querido profe Arwez.

A Arwez nos lo encontramos en una placita en La Viña, con su chirigota, un poco desolado por la falta de gente a quien cantarle. Menos mal que el trago de ron les ayuda a pasar el trago de lluvia. No hace falta que les bailemos mucho el agua para que se animen a cantarnos. Empiezan el repertorio para nosotros tres, y luego se empieza a incorporar gente que va pasando. Están de puta madre.

Surge una urgencia y nos tenemos que ir. A pesar de algún que otro golpe de mis miedos, que se manifiesta en un inoportuno rebote, hoy le he ganado otra batalla a mis fantasmas. Me ilumina la sonrisa de Cheesire.

Jueves 18: Lla me presta algunos sombreros de mosquetero y pelucas. Mi abuela otras tantas. Con todo eso, máscaras, parches de pirata, gafas de risa y demás me voy a Gerasa con las personas lectoras. A punto estoy de no ir porque a la hora de comer cae una de las granizadas más grandes de la historia de Chiclana

Gerasa es una residencia para personas con sida que vienen de ambientes marginales. Las personas lectoras vamos allí cada jueves a compartir ratos de lectura con ellos. Hoy toca especial de carnaval. Aparecemos disfrazados, yo de mosquetero, Ora de loca con peluca, In a lo beatle y Men con gafas gigantes. Los de Gerasa nos reciben con gritos de "Esto es carnaval" y un mogollón de risas. Al poco, muchos se animan a ponerse las pelucas, las espadas, los bigotes de pega, los sombreros y los parches de pirata. Son como niños. Como niños, sí, pero después de lo que han pasado esta gente, alucino como me acaban alegrando muchas veces el día. A veces creo que más de lo que yo se lo alegro a ellos. Estoy feliz.

Viernes 19: Anoche un virus se decidió a pasar unos días en casa. Casi toda mi familia se ve afectada con males de estómago. A mí me roba el apetito, apenas como en todo el día. Hasta el lunes por lo menos el virus no va a hacer las maletas. Me da que se ha terminado el carnaval.

Sábado 20: No ganamos para sustos. A mi padrino y tío de mi madre le da un desmayo, estando en mi casa. Se recupera al poco, pero tiene mala cara. Mis padres lo llevan a urgencias. Pasamos todo el día preocupados. Menos mal que al final sólo fue un susto. Una lipotimia por el sobreesfuerzo de venir andando desde su casa, que está bastante lejos y con cuestas mediante.

Domingo 21: Reina el sol al menos de día, porque de noche sigue la lluvia. En casa, estamos ya todos bien. Pienso en ir a Cádiz otra vez, pero la pereza y la soledad me pueden. Quizá la semana que viene vaya al carnaval de los jartibles. Veo por la tele la cabalgata de Chiclana. Está mejor que otros años, hay carrozas con figuras grandes de personajes carnavalescos o de dibujos animados de la tele... Pero sigue siendo cutre... A las carrozas las tiran tractores como siempre... hay gente que el disfraz se lo curra muy poco, y no se sabe de qué va... puf... Lo mejor, un grupo que iba de los más paraos de Chiclana. Iban de las estatuas que hay en la ciudad.

El carnaval se acaba...

Lunes 22: Paso el día terminando el libro que tenía que leer para el club de lectura, a toda prisa. Llego a casa por la noche y me pongo a escribir un post de carnaval, que le debía a mi blog desde hace varios días. Había barajado muchas opciones: un post con lo mejor del concurso a mi juicio, otro sobre los disfraces más raros que se pueden ver por internet, otro hablando del concurso y la calle... Pero me decido por hacer un diario de mi carnaval, lo más desnudo y real posible. Sin fotos. Sin máscaras. Quizá porque necesitaba soltarlo y desahogarme y quizá porque, a pesar de los pesares, éste ha sido un buen carnaval, el mejor que he tenido desde hacía años, porque me he divertido con mis amigos, pero sobre todo porque me he enfrentado a mis miedos, aunque aún la guerra no esté ganada. Perdón porque he escrito para mí, he dejado muchas cosas sin explicar, he hecho muchas omisiones, he escrito fragmentariamente y sin estructura, en plan esbozo. A veces sin mucho sentido. Perdón por este aire melancólico después de carnaval, la fiesta de la alegría. O quizá no, quizá la melancolía tenga más que ver con esta fiesta de lo que nos parece.

Gracias a tod@s por acompañarme. Si alguien ha llegado hasta aquí, no hacía falta que aguantaras este rollazo, pero muchísimas gracias. Me voy de este carnaval contento y con la esperanza intacta.

10 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Vaya ajetreo...carnaval en Venecia no, muy aburrido, en Cádiz...que se mejore todo lo demás, desde cabeza, familia y demás...y cuidame Chiclana

Saludos

genialsiempre dijo...

Quillo! que ya terminó!!, a ver si te pones las pilas y vuelves a la normalidad que te noto un poco enmascarado, jejeje

José María

Anatxu dijo...

Equilibrista...este carnaval y este año no están siendo fáciles para mi, pero tú ya lo sabes.
Pero siempre busco lo mejor de todo. Y aunque lo primero no lo puedo decir en alto, lo segundo te lo grito:
¡ Eres un tesoro y yo lo he descubierto en el jaquecoso carnaval venecianochiclanero de este extraño año¡¡
Esta es una de las mejores entradas que he leido tuyas..pero no por la riqueza literaria..si no por la inmensa humanidad que he encontrado en ella.
Tienes dos cojones, probablemente más cojones que muchos con los que te cruzas todos los días por la calle. Y me gusta la gente valiente,la gente que es capaz de disfrutar aquello que siente. GRACIAS.

Pedro dijo...

Pues a mí me ha sabido a poco, me pasaría el día leyendo tus crónicas, ya sabes que me chiflan. Y esta en especial ha sido brillante y conmovedora; unos se ponen máscaras en carnaval y tú vas y te la quitas... qué cosas.
Enhorabuena por esa batalla ganada, ya sabes que la guerra nunca acaba, es la vida, te lo dice otro guerrero imperturbable.

Un abrazo (y besos para Lla y Txu).

La gitana rubia dijo...

Bueno, bueno, Deivid, yo también me he quedado con ganas de más, me encanta esa manera tan tuya de relatar, sobre todo esta entrada. Gracias por haberte desnudado y haberlo compartido con nosotros.
Mi carnaval, también algo ajetreado, corto, pero intenso, con papelillos, difraz y coplas.

Mil besos!

Antonio Fassa dijo...

Tu eres un gartible del Carnaval.

Viva el Carnaval de los gartibles.

Coño que en Cádiz existe lo que aquí llamamos el Corpus chiquito... Ya te digo!!!!

Por cierto que doña Cuaresma nos lleva de cabeza a lo que en
cádiz llamamos el Carnaval de los Curas.

Salud y que no decaiga el Carnaval!!!!

genialsiempre dijo...

Pues ahora más en serio, porque antes no lo pude leer entero, me parece un pedazo de diario de mucha consideración, sobre todo cuando se conoce a los personajes, pues aunque los has disfrazado son fácilmente identificables.
Lo haces muy bien, y tiene mérito que te desnudes de esa forma.

José María

loose dijo...

Carnaval de los jartibles....juassss!!

Mira que te gusta ponerme los dientecillos largos.
Ni melancolía ni "leshes". Que has escrito sin disfraces, máscaras, estrofas ni cuartetas.

Me alegra que todos lo males se hayan alejado de tu entorno y todo vuelva a la normalidad.

La vida en si misma me recuerda a veces a un carnaval....No está de más que, en algún momento, nos despojemos de lo que nos oculta y brillemos por lo que realmente somos. "A pelo", así, como bien dices...mostrarnos tal cual.
Y tú, lo haces siempre.

Un beso.

La Gata Coqueta dijo...

con mascara o sim ella la vida sigue y tiene color aunque haya momentos y personajes que no lo sepan captar...

Una geliz semana te desea esta que te ha visitado en una tarde un poco gris llamando a la lluvia.

Marí

La Gata Coqueta dijo...

Hola amig@!! Irrumpo en tus aposentos para dejarte unas gotas de escarcha llenas de amistad, sentimiento que comparto al felicitarte los últimos días de la semana en este radiante día.

Un beso de la mano de un sueño.

Marí

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