“Dame la mano amigo, acompaña a este equilibrista” Así empezábamos hace hoy un año, y así seguimos un año después. Así camina este retoño, bajo la amable y risueña mi
rada de unos cuantos amigos. Como un bebé que empieza a andar, a investigar el mundo por sí sólo. Un año de balbuceos y de primeras palabras. Palabras con las que he intentado comunicar (con mejor o peor resultado), y sobre todo, contar. Palabras de ficción, pero palabras sobre la vida, porque una y otra (ficción y vida) se alimentan mutuamente, entre ellas discurre una fina línea, una cuerda floja.
La cuerda floja discurre entre la vida y la fantasía, entre la realidad y la literatura, pero también entre lo vivido y lo soñado, lo imaginado, lo esperado. A veces, enfrascado en
la rutina de vivir, noto el vértigo resoplando en la nuca, la amenaza de los miedos, los fantasmas, la larga distancia hacia los sueños. Me siento caer, pero aquí sigo. El truco está en aguantar, no caer, seguir caminando, mantener el equilibrio, buscar los pasos firmes, el punto medio entre la vanidad y la modestia excesivas, enfocar los sueños, enfrentar los miedos, y tirar para adelante. Creo que le voy pillando el truco a escribir, a vivir...
Como equilibrista, he intentado también tender caminos, atar cuerdas, e indagar sobre los equilibrios entre los distintos tipos de artes creativas y de ficción: literatura, cómic, cine, videojuegos e incluso música (alguna que otra vez con posts tipo “pergamino” (muy largos, vamos), que seguro que más de uno se ha aburrido, jijiji ¿alguien sabe cómo se puede poner la opción –Seguir leyendo– en blogger?). En ese proyecto sigo, ando, camino…
Sigo caminando hacia el sueño, y sigo gracias a la gente que me ha acompañado, que me ha dedicado un ratito de su tiempo libre, algo tan escaso y tan valioso. Me acuerdo sobre todo de mis compañeros del Colectivo Letras Libres, de mis compañeros del taller Campus Crea de relatos, de mis seguidores habituales y espectadores enganchados. Pero también de todos los que alguna vez han dejado un comentario o de los que se han encontrado con el blog por casualidad, o por algún comentario que yo dejé colgado en otro sitio (por cierto, me he fijado que hemos superado las 4000 visitas aunque de ellas, seguro que hay bastantes que son mías propias, porque cuando hago un post, lo reviso y retoco y actualizo la página tropocientas veces, para asegurarme que todo queda bien… sí, soy mu pesao, jijiji).
A Pedro de “Existir es Resistir”, Jose María “GenialSiempre”, Fita de “A ras de agua”, Eva, Berta, Ra de “Mis Metáforas”, Juan, Carmen de “Que se pare el mundo…” Antonio Fassa, Antoñín
“Alinando”, Antonia, Anatxu de “El baúl de Calzaslargas”, Vilarinho, Chari, Miguel, Miguelange Arwez, Moi, Nieves Yuki Baker, Mari Luz, mi familia (mis padres, mi abuela, mi hermana, los autores del rediseño Paco y Bea, ¡y Cane, por supuesto ¿os acordáis de ella?!), Rafiky, Nieves Vázquez, Jose, Benji, Salva, Ana, Loli, Frasco de “Los Congrios Voladores”, Quique, Pilar, Mara, Manuela, Loose, Noelplebeyo, Ana de “Sueños Felinos”, Muxica, Reikijai, Marinel, Carlos Laínez, Marga, Tia Elsa, Roxana, Myky Díaz, Silvia, Jesús “Nerón”, Felipe, P. Vázquez Orientador, Runas, MJ, mi mascota virtual Blue Space Cowboy, El Piano Huérfano, Mar, y a los que me dejo, pero que
sabéis que os corresponde un pedacito de felicidad…
A todos, gracias, gracias de verdad, de corazón, me habéis animado muchísimo a seguir caminando, intentando, experimentando, cambiando, mejorando…
Un año de sueños, vértigos, miedos, desequilibrios, extrañezas, fantasías, incertidumbres, disparates, tonterías, ilusiones, intercambios, melancolías, sinsentidos, sonrisas, esperanzas, deseos compartidos con vosotros.
Un año de equilibrios, amigos. Y aquí seguimos, hasta donde la cuerda aguante…