martes, 26 de marzo de 2013

Y dijo Dios: ¡Háganse los mamones!

Y dijo Dios: ¡Háganse los mamones! Y creó a Herodes, y de su costilla a Nerón y del cúbito derecho de éste a Calígula; y a Alejandro VI de un diente de Atila, y de la pelvis de Napoleón a Hitler, a Mussolini y a Stalin, y de sus tobillos a Bush, a la Tatcher, a Zapatero y a Rajoy. Y añadió que para ellos sería el reino de los cielos. Y así hizo, año tras año, era tras era. Pero Dios tenía un hermano que se rebelaba una y otra vez. Él quería blandir un nuevo amanecer para la humanidad. Pretendía hacer números, reconstruir el karma, desoir a los recatados dioses del vecindario, santificar el sexo, la poesía y el placer, recortar políticos, banqueros y mercachifles, y de los despojos del cosmos, moldear un nuevo universo. La rebelión siempre fue inútil, porque los mamones de la tierra ocultaron el verdadero nombre del hermano de Dios y le pusieron otro nuevo que inundaba de terror a los hombres y las mujeres: el Demonio.

Imagen: "Le genie du mal", Guillaume Geefs

0 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...